Para los amantes del café, tomarlo con hielo en los días de verano puede convertirse en todo un drama. Una buena bebida de café con hielo puede ayudar a combatir las altas temperaturas, al tiempo que permite seguir disfrutando del café y todos sus beneficios. Sin embargo, sin la técnica adecuada puede convertir nuestra bebida favorita en un líquido rebajado, sin gusto y simplón.
Como en Arte y Grano sabemos que no quieres renunciar al placer de seguir disfrutando del café, aún con las temperaturas más altas, y al mismo tiempo necesitas refrescarte; en este artículo te obsequiaremos algunas ideas para que puedas preparar el café con hielo perfecto en casa, siempre que lo quieras.
Por simple que parezca, el proceso de preparación del café es al mismo tiempo algo tan sencillo como complejo; donde cada aspecto debe ser tomado en cuenta para obtener un buen café. Desde el origen del grano, el tipo de tostado, la preparación, añadir o no endulzantes, e incluso el agua utilizada. Todo ello vale tanto para el café caliente, como el frío.
Si queremos disfrutar de un simple café frío y optamos por enfriar nuestra bebida añadiendo unos cuantos cubos de hielo, obtendremos un café rebajado. Al derretirse los cubos de hielo, que son simplemente agua, se perderá el gusto que otorga la calidad del grano utilizado. Además, por el contraste de temperaturas en la bebida es posible que notemos más fácilmente las notas amargas del café. Para evitar esto último, es recomendable, que incluso si nos gusta el café negro y sin azúcar, optemos por endulzarlo un poco cuando lo que queremos es disfrutar de un café con hielo.
Aumenta la proporción de café
Como el principal y más importante problema que podemos encontrar a la hora de disfrutar del café con hielo es terminar con una bebida aguada, la solución estaría en aumentar la cantidad de café molido utilizada con respecto al agua. Para ello puedes optar por preparar un café tradicional, utilizando la misma cantidad de café molido que sueles preparar, con la mitad del agua que utilizas para tus bebidas calientes de forma habitual. Como resultado obtendrás una bebida más concentrada. Es recomendable dejarla templar antes de añadir unos pocos cubos de hielo, aunque podrás seguir obteniendo una buena bebida si decides añadir los hielos con la bebida aún caliente, donde se derretirían más rápido.
Es importante que el hielo a utilizar este preparado en moldes adecuados, limpios y con agua totalmente insípida. Así evitarás mezclar sabores que puedan arruinar el aroma o sabor del grano utilizado.
Otra opción es preparar cubos de café congelados. De esta forma, en lugar de añadir cubos de hielo a tu bebida para enfriarla, añadirías cubos de café congelado que al derretirse aumentarían la proporción de café en tu vaso en lugar de rebajar tu bebida. Solo tienes que preparar café de la forma tradicional y una vez este templado, llena con la bebida una cubitera totalmente limpia, que llevarás al refrigerador a congelar. Esto te permitirá contar con cubitos especiales para tu café con hielo.
Piensa en el café como en un coctel

Para lograr una buena bebida de café frío también puedes recurrir a herramientas o técnicas de coctelería, tan simples como mezclarlo en una coctelera o enfriar los vasos a utilizar para beber tu café.
Si decides optar por utilizar vasos, tazas o recipientes fríos, solo tendrás que dejarlos en el congelador unos minutos antes de preparar tu bebida, al sacarlos agrega unos cuantos cubos de hielo antes de añadir el café.
Si quieres disfrutar de tu café sin tener que esperar a enfriar el vaso en el refrigerador, puedes agregar unos cuantos hielos en este, remuévelos un poco hasta lograr que enfríen sus paredes al comenzar a derretirse. Luego tira el hielo y agrega nuevos cubos antes de añadir tu bebida.
Otra opción, y sin duda nuestra favorita, es enfriar tu café preparado de forma tradicional en una coctelera. Solo tendrás que añadir unos cuantos cubos de hielo, un poco de azúcar al gusto y el café. Cierra bien y agita con fuerza unas cuantas veces, luego vierte en un vaso y disfruta de tu café frío y espumoso.

