Deleitarnos con una buena taza de café es un placer que nos encanta disfrutar. Como buenos amantes de esta bebida, sabemos que la forma de conservación de la molienda de café tiene mucho que ver con el resultado final que obtenemos al prepararla.
Hoy en Arte y Grano queremos compartir contigo los secretos más importantes sobre la conservación del café, para que tú también sepas cómo conservar el café molido correctamente y que así no pierda su sabor y aroma, para poder disfrutar cada día de una taza de café igual de especial y deliciosa que la anterior.
Consejos de conservación
El café molido es un producto delicado que ante condiciones de humedad o inadecuada exposición al oxígeno puede oxidarse rápidamente, provocando que su sabor y aroma varíen con los días. Así, una vez molido tu grano favorito, o abierto ese paquete de café molido que tanto te gusta, terminarás degustando una bebida diferente a la del primer día al cabo de solo una semana.
Lo primero que debes saber es que los principales enemigos de la molienda de café son la humedad, el calor, las variaciones de temperatura, el oxígeno y la luz solar. Por ello, para una adecuada conservación del café, lo ideal sería poder moler en casa los granos de café tostado cada vez que se desee consumir. Sin embargo, no todos podemos realizar la molienda en casa, bien sea por falta de tiempo, de la maquinaria adecuada o de espacio de almacenamiento.
A pesar de ello, no tienes de qué preocuparte. Con seguir los siguientes trucos sobre cómo conservar la molienda de café correctamente conseguirás que conserve su sabor y aroma por más tiempo:
Compra café recién molido
El café recién tostado y molido tiene un sabor y aroma más intensos que el café molido que ha estado almacenado durante mucho tiempo. Si es posible, compra café molido en una tienda especializada o en un tostador local.
Guarda el café en un recipiente hermético
Como ya te hemos comentado anteriormente, el aire y la humedad son los principales enemigos del café molido. Para conservarlo en buen estado, guárdalo en un recipiente hermético de vidrio o acero inoxidable, evitando en todo momento los metales reactivos.
Almacena en un lugar fresco y oscuro
El calor y la luz también pueden alterar el sabor del café. Guárdalo en un lugar fresco y oscuro como un armario o cajón. Nunca lo guardes en la nevera, ya que la temperatura fría y las moléculas de agua presentes en el aire dentro de ella terminarán por volver la molienda rancia.
Elige cápsulas de café
Las cápsulas de café son una buena opción para conservar el café molido, puesto que están selladas herméticamente.
Como una última sugerencia de conservación de la molienda de café, procura comprar únicamente la cantidad de café molido que puedas consumir en un lapso de dos semanas. Así evitarás que este pierda sus propiedades con el tiempo.
Siguiendo estos consejos, podrás conservar la molienda del café en perfectas condiciones y disfrutar de un café delicioso durante más tiempo.
¿Conoces alguna otra forma de conservar el café molido?

