El espresso es una de las bebidas de café más populares del mundo. Caracterizada por su intenso sabor y su crema aterciopelada, nació gracias a la invención de la máquina de espresso, un instrumento especial cuyo origen marcó un antes y un después en el mundo del café.
Las máquinas de espresso o cafeteras espresso, cumplen la función indispensable de forzar el paso a presión de agua caliente a través de la molienda de café, en periodos muy breves de tiempo. Lo que permite obtener una bebida final con las características propias del espresso que todos conocemos.
El origen de la máquina de espresso
La creación de la primera máquina de expreso, de la cual provienen los modelos actuales, data de finales del siglo XIX. En 1884 el italiano Angelo Moriondo, presentó un modelo operativo en la Exposición General de Turín, cuya patente quedó registrada como “Nueva maquinaria de vapor para la elaboración económica e instantánea de bebidas de café”. Esta primera máquina, mejoraba propuestas presentadas décadas antes por los franceses Louis Bernard Rabant en 1822, y por Edouard Loysel de Santais en la Exposición Universal de París en 1855.
La máquina de expreso presentada por Moriondo funcionaba con el uso de vapor que permitía empujar el agua a través del café molido. Sin embargo, no resultaba muy práctica, ya que su peso y gran tamaño hacía necesario la dedicación de mucho tiempo y esfuerzo para la preparación del café. Por esto, otros inventores siguieron sus pasos y desarrollaron máquinas que incluían mejoras.
Así, en 1901, el también italiano Luigi Bezzera presentó y patentó bajo el nombre: “Innovaciones en las maquinarias para preparar y servir inmediatamente café”, una nueva máquina de espresso. Esta vez se trataba de un dispositivo más pequeño y ligero, que utilizaba una bomba para impulsar el paso de agua caliente a través del café molido.
La máquina de Bezzera resultó ser más eficiente y fácil de usar que los modelos anteriores, lo que le permitió convertirse en el estándar de la industria. En 1905, la patente de su máquina fue comprada por Desiderio Pavoni, fundador de la empresa La Pavoni, encargada de lanzar al mercado la primera máquina comercial de café expreso del mundo, llamada La Ideale. Esta se convirtió en un éxito inmediato y ayudó a popularizar el espresso en Italia.
Las máquinas de espresso modernas
Con el tiempo se siguieron haciendo mejoras en estas máquinas. Así, en 1938, Gaggia presentó la primera máquina de espresso con una palanca manual que permitía al usuario controlar la presión del agua. Esta innovación hizo que fuera más fácil preparar el “espresso perfecto”. Este tipo de máquinas manuales de palanca siguen siendo populares hoy en día.
Más tarde, en la década de 1970, las máquinas de espresso automáticas comenzaron a ganar popularidad en el mercado. Se trataba de máquinas que utilizaban sensores y controles electrónicos para controlar la temperatura del agua, la presión y el tiempo de extracción, haciéndolas más fáciles de usar que las máquinas de expreso tradicionales, aunque eran más costosas.
En la actualidad la presencia de las máquinas de expreso no solo se limita a bares, restaurantes y cafeterías. Hoy se pueden encontrar en el mercado cafeteras de expreso domésticas que permiten disfrutar de un café espresso en la comodidad del hogar. Estas máquinas domésticas pueden ser de dos tipos: manuales y automáticas, siendo las manuales las más económicas, aunque para su uso se requiere de mayor habilidad y experiencia.

A partir de la Ideale, como la primera máquina comercializada, estas cafeteras de espresso han seguido evolucionando. Los fabricantes han introducido progresivamente nuevas tecnologías para mejorar la calidad de la bebida resultante, como la preinfusión, la temperatura constante y la regularización de la presión.
Tanto en sus orígenes como en la actualidad, las máquinas de expreso forman parte integral de la cultura del café en todo el mundo. Con su nacimiento y desarrollo han permitido la creación de otras bebidas de café que utilizan el café espresso como base en su preparación, logrando convertirse en un símbolo de excelencia y sabor en el mundo del café.

