El capuccino ocupa un lugar de honor en nuestra lista de las mejores formas para disfrutar un café acompañado de leche. Todo un elixir, que sea por su exquisito sabor o cremosidad, se encuentra entre las bebidas a base de café más aclamadas en todo el mundo.

En Arte y Grano estamos seguros de que también forma parte de tus bebidas favoritas, por eso queremos compartir contigo los secretos de esta maravillosa bebida, desde su origen, que sorprendentemente no es el que todos creen, pasando por la mejor forma de prepararlo en la comodidad de tu hogar para que puedas disfrutar de un cappuccino casero cuando lo desees.

Capuccino, su nacimiento

Su origen se remonta a Austria, específicamente a la ciudad de Viena, hacia el año 1683, donde también fue conocido como café vienes. Se dice que, tras la batalla de Viena, que acabo con la ocupación otomana de la ciudad, los vieneses encontraron varios sacos de café dejados por los turcos en su retirada. Al intentar prepararlos, la bebida resultante de estos granos les pareció muy fuerte, por lo que optaron por agregarle leche y miel para suavizar su sabor, obteniendo una bebida de color marrón similar al color de los hábitos de los monjes capuchinos, de donde la bebida tomo el nombre.

Por su parte, estos monjes que vestían hábitos diferentes a los tradicionales en la orden franciscana fueron llamados oficialmente “Capuchinos” en 1535. El nombre tomado para su identificación fue consecuencia de la forma en la cual vestían sus hábitos. De color marrón y con capucha piramidal, que no solían llevar, lo que ocasionaba que al verlos por la calle la gente les llamase “Scapuccini” (sin capuchas), término que a su vez proviene de la palabra “capuccio” (capucha).

El Capuccino moderno

Pese a su origen vienes, el cappuccino que disfrutamos hoy ya no es similar al preparado en esta ciudad austriaca.

Hoy en día, la receta de un auténtico cappuccino o capuchino, incluye café expreso y leche vaporizada. Es justo aquí donde se encuentra el secreto de su relación con Italia. Pues, fue solo hasta el siglo XX, gracias a que Luigi Bezzera patentase la máquina de café expreso, que pudo nacer el cappuccino moderno.

La bebida evolucionó junto a las máquinas de expreso, que con el tiempo fueron incluyendo nuevas funcionalidades, como el poder espumar la leche al calentarla inyectando vapor de agua, lo que crea la característica espuma del capuchino y le da su textura cremosa.

Preparación

Si quieres preparar un delicioso cappuccino italiano en casa y no cuentas con una máquina de café expreso, no tienes de que preocuparte. Existe una forma de espumar la leche de forma manual que te permitirá disfrutar de tu cappuccino en casa.

Antes de responder la pregunta sobre el cappuchino cómo se hace, es importante conocer los ingredientes que necesitarás para su preparación:

  • 25 ml de café expreso
  • 125 ml de leche entera y fría
  • Cacao en polvo y/o canela molida (opcional)

Lo ideal es poder cremar la leche mediante vapor de agua, o en su defecto con una espumadora o batidora para montar leche, procurando durante el proceso de cremado que esta doble su tamaño con la espuma producida en el batido. Sin embargo, también se puede cremar de forma manual, sin utensilios especiales y, aunque no obtendrás un resultado impecable, si obtendrás una textura bastante aceptable para un capuchino casero.

El primer paso es preparar el café expreso en casa, para ello puedes recurrir a una cafetera moka o italiana. Calienta suficiente agua para llenar el depósito de agua de la cafetera. Llena la canasta de café con unos 20 gr de molienda de café fina, de preferencia de la variedad arábica. Cierra la cafetera ayudándote de un paño de cocina para evitar quemaduras por traspaso de calor y lleva al fuego, a una llama media. Deja la tapa de la cafetera levantada hasta que comience a borbotear el café y ciérrala cuando el filtrado vaya por la mitad, justo antes de apagar el fuego. Espera a que termine de filtrar antes de servir.

Para espumar la leche que debe estar fría de la nevera, colócala en un bote de cristal con tapa. Cierra y agita con fuerza durante unos 30 o 40 seg, luego retira la tapa y lleva al microondas a máxima potencia (800 W) por unos 20 seg, este paso además de calentar la leche permite separarla de la espuma haciendo que suba a la superficie.

Para montar tu cappuccino o capuchino casero, opta por una taza de cerámica, esto permitirá mantener la bebida a una temperatura adecuada durante más tiempo. Primero agrega la leche cremada en la taza, hazlo con cuidado y lentamente procurando que le espuma no caiga a la taza y pueda ser reservada para el último paso. Agrega los 25 ml de café expreso sobre la leche y luego añade con cuidado la espuma sobre la bebida, puedes ayudarte de una cuchara de postre para este paso.

Para darle un toque extra, espolvorea cacao en polvo o canela molida sobre tu bebida.

Cuéntanos, ¿qué te pareció tu cappuccino casero?


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