¿Tienes una comida y necesitas preparar un postre práctico, rápido y con un sabor inigualable? Atrévete a probar el mousse de café que te proponemos hoy.

Como cada semana en Arte y Grano te traemos nuevas recetas a base de café que puedes preparar en la comodidad de tu hogar para disfrutar del sabor y las propiedades del café en todas las formas posibles, sea en una apetecible y original bebida, en un delicioso postre, e incluso algún plato salado. No dudes visitar nuestra sección de Recetas y disfrutar de todas las ideas que tenemos para ti.

Hoy te proponemos preparar un Mousse de café. Se trata de una versión de este tradicional postre casero, perfecto para los amantes del café y del dulce por igual. Disfrutarás de todo su sabor y aroma en una crema tan delicada como apetecible que deleitará a tu paladar y el de tus invitados.

Ingredientes:

  • 1 café expreso.
  • 150 gramos de azúcar morena.
  • 4 hojas de gelatina sin sabor o 6 gramos de gelatina en polvo.
  • 500 mililitros de nata para montar.
  • Café soluble.

Preparación:

El primer paso para la preparación de este mousse de café es hidratar las hojas de gelatina. Para ello, colócalas en un bol grande con agua helada y déjales reposar por al menos 5 minutos. En caso de utilizar gelatina en polvo, lo mejor es diluirla en el café expreso. Antes de diluirla, asegúrate que el café este frío.

El café expreso que necesitarás para este postre, puedes prepararlo en casa. Solo debes seguir cualquiera de las recomendaciones que te indicamos en el artículo sobre cómo preparar café expreso sin máquina de expreso.  

El siguiente paso en la preparación del mousse de café es calentar el expreso junto con el azúcar. Coloca ambos ingredientes en un cazo, calienta a fuego bajo y ve removiendo hasta que el azúcar esté totalmente disuelta. Luego añade, una por una, las hojas de gelatina previamente hidratadas, sin dejar de remover hasta la disolución de la última hoja. En este punto, retira del fuego y reserva en la nevera hasta que la mezcla haya enfriado por completo.

Mientras esperas que la mezcla anterior enfríe, procede a montar la nata con unas varillas, de preferencia eléctricas, hasta obtener una textura firme. Una vez tengas la nata montada procede a incorporarle la mezcla de café y gelatina. Para ello, ve añadiéndola poco a poco, en forma de hilo y sin dejar de batir a baja velocidad. La idea es conseguir incorporar la mezcla a la nata sin que esta última pierda la textura.

Una vez tengas toda la mezcla incorporada, lleva al frigorífico y deja reposar para que el mousse coja cuerpo. Antes de servir debes dejar pasar al menos una hora desde que lo introduces en la nevera.

Transcurrido este tiempo puedes servir el mousse en porciones, presentándolo en vasitos de cristal. Para una presentación más lograda, puedes agregar capas con trozos de galleta de soletilla en medio del mousse, espolvorear la superficie con café instantáneo, e incluso agregar algún grano de tu café favorito para decorar.

¡Ya tienes tu delicioso mousse de café listo para disfrutar!


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