
Si te gusta el café espresso, necesitas conocer el funcionamiento de una máquina de espresso para comprender que factores influyen en la obtención de una bebida de calidad. Por ello, hoy en Arte y Grano te explicamos cómo es su funcionamiento.
El café espresso o expreso, es una bebida de café concentrada, caracterizada por su intenso sabor, así como por su crema espesa y aterciopelada, que se prepara forzando el paso de agua caliente a alta presión a través de una cama de café finamente molido.
Para conseguir la temperatura exacta del agua y la presión necesaria para el filtrado se utilizan máquinas especiales denominadas como máquinas de café expreso, creadas a principios del siglo XX por Luigi Bezzera, un mecánico italiano que patentó mejoras en una máquina de vapor para la preparación de bebidas instantáneas de café, creada 17 años antes por el también italiano Angelo Moriondo.
Partes de una máquina de espresso
Desde su creación y hasta la fecha, se han introducido diversos cambios en el mecanismo de las máquinas de espresso, creando dispositivos diversos con múltiples mejoras, capaces de ofrecer extracciones precisas en menor tiempo e incluso realizar tareas como vaporizar leche mediante la inyección de vapor de agua a alta presión en bebidas lácteas, una actividad necesaria para la preparación de bebidas especiales como el Capuccino y el Latte.
Te contamos más sobre la historia y evolución de la máquina de espresso en este artículo.
Para entender el funcionamiento de estas máquinas, es necesario conocer como están conformadas. Siendo sus partes principales la Caldera, la Bomba, el Grinder y el Portafiltro.
- Caldera: Consiste en el depósito donde se calienta el agua. Dependiendo del tipo de máquina de espresso, pueden existir una o dos calderas con funciones independientes.
Las máquinas que funcionan mediante caldera de monobloque poseen un solo dispositivo que se encarga tanto de calentar el agua a la temperatura necesaria para la extracción de café como de producir vapor. Mientras que las máquinas de expreso que funcionan mediante caldera de termobloque poseen dos calderas, una para calentar el agua y otra para la producción de vapor.
- Bomba: Es el dispositivo encargado de impulsar el agua a presión a través del café molido para la extracción. Pueden existir máquinas de espresso con bombas de vibración, siendo estas las más sencillas y económicas; o de pistón, un tipo de bomba capaz de generar una presión más constante durante toda la extracción.
- Grinder: Es el dispositivo encargado de moler el café con el punto de molienda correcto para la elaboración de la bebida, a un punto medio-fino. La molienda debe ser fina, sin ser demasiado fina, para permitir el correcto paso del agua a través del café molido.
- Portafiltro: Se trata del dispositivo donde se realiza la extracción. Es la pieza de la máquina de expreso encargado de sostener la molienda de café y ponerla en contacto con el agua que pasa a través de ella a presión. Una parte importante del portafiltro es la boquilla por la que sale el café expreso para ser servido.
Funcionamiento
La preparación del café espresso es un proceso sencillo que inicia en la caldera de la máquina de espresso. Esta se llena con agua y se calienta a una temperatura que puede oscilar entre los 90 y los 95° Celsius.
Mientras se calienta el agua se procede a moler el café, a un grado medio-fino. Una molienda fina que sin ser demasiado fina permite el paso del agua a través de ella. Se coloca el café molido en el portafiltro, que se lleva a la máquina para la extracción.
Una vez se tiene la molienda en el portafiltro, se inicia la extracción. Para ello, la bomba impulsa el agua caliente a una presión de 9 bares que pasa a través del café molido, produciendo el café expreso que sale por la boquilla del portafiltro.
El tiempo de extracción del café expreso suele variar entro los 25 y 30 segundos, tiempo suficiente para que el agua caliente extraiga los sabores y aromas de la molienda.
Utilizar una máquina de espresso para realizar café espresso no es garantía de obtener una buena bebida final. Además de aspectos que dependen de la máquina, como la temperatura y presión adecuada del agua, grado de molienda y tiempo de la extracción, es importante utilizar un buen grano. Un espresso de buen sabor y aroma depende en gran manera del grano utilizado, que debe ser fresco y de buena calidad.
Así, a la hora de preparar café con máquina de espresso se debe cuidar que la temperatura del agua este entre los 90 y 95° Celsius, la molienda sea reciente, corresponda a un grado medio-fino y sea de un grano de calidad, que la presión del agua para el filtrado sea de 9 bares y su duración no sea mayor a los 30 segundos. Respetando estos parámetros se obtiene un buen café espresso, concentrado, aromático y de textura aterciopelada.

