La cafetera o prensa francesa es uno de nuestros métodos favoritos a la hora de preparar café en casa, ya que nos ofrece un método de preparación sencillo y tradicional, capaz de producir una bebida de cuerpo denso y muy aromática.

De sus ventajas y desventajas ya hemos hablado anteriormente en Arte y Grano, específicamente en el artículo dedicado a la prensa francesa; pero hoy, queremos nuevamente hablar de esta cafetera específicamente de cómo preparar café con una prensa francesa de forma correcta para obtener una bebida deliciosa y con las notas adecuadas de dulzor, amargor y acidez para un sabor equilibrado y que no pierda notas aromáticas durante la extracción. En fin, hablemos de como utilizar la prensa francesa o cafetera de émbolo.

Como usar la cafetera francesa

El primer paso es moler el café. Para ello debes hacerte con un molinillo y un buen café en grano; aunque también puedes optar por un café recién molido, siempre que la molienda sea de un grado grueso y puedas conservarla correctamente para que no pierda sus propiedades mientras espera a ser utilizado. En este artículo te hablamos de cómo puedes conservar tu molienda de café.

Para saber si el grado de molienda es el adecuado para ser utilizado en una prensa francesa, puedes coger una pizca de café con los dedos, si la molienda se desprende bien de tus dedos y no deja mancha significa que el grosor es correcto; si, por el contrario, queda alguna mancha en tus dedos, tienes una molienda muy fina que producirá una textura muy arenosa en la bebida final y no infusionará de forma adecuada con el agua para permitir la correcta extracción de aceites del grano, dando como resultado una bebida con sabor amargo y desagradable.

El siguiente paso es calentar el agua para la infusión. Es importante que el agua a utilizar sea mineral o filtrada. Así evitarás que los minerales presentes en ella puedan interactuar con el grano y cambiar el sabor de la bebida final. Calienta el agua hasta alcanzar 93 °C, en caso de dejarla hervir, puedes esperar unos 15 o 30 segundos tras apagar el fuego antes de iniciar el proceso de infusión.

Antes de iniciar la extracción, precalienta la jarra de tu cafetera de émbolo, para ello agrega un poco de agua caliente y deséchala inmediatamente. Este paso te permitirá mantener la temperatura adecuada durante todo el proceso, al retrasar la perdida de calor por contraste de temperatura.

Añade la molienda y posteriormente agrega poco a poco el agua en la jarra de tu prensa. Mantén presente que para un buen resultado la proporción recomendada es 1 gr de café por cada 15 ml de agua (para una taza necesitarás 7 gr de café por cada 105 ml de agua); aunque puedes jugar con la proporción para obtener un café más o menos fuerte, de acuerdo con tus gustos.

Remueve bien con ayuda de una cuchara y procede a tapar tu cafetera. Deja infusionar entre 3 y 5 min como máximo. Si sobrepasas los 5 minutos de infusión corres el riesgo de obtener una bebida amarga. Sin embargo, debes tomar en cuenta que el tiempo de infusión también dependerá del tipo de tostado del grano utilizado. Un café de tostado ligero necesitará infusionar por 5 minutos para una correcta extracción de aceites; mientras que para un café de tostado oscuro bastarán solo 3 minutos, o de lo contrario obtendrás un café muy amargo.

Ten en cuenta que el café preparado en prensa francesa debe ser disfrutado inmediatamente, pues es cuando sus propiedades están en correcto equilibrio para ser degustado. En el caso de que te sobre un poco de bebida y prefieras conservarla, lo mejor es pasarla a otro recipiente para evitar que siga en contacto con los posos de café y continúe la extracción de aceites.

Ahora que ya sabes como utilizar tu cafetera francesa, ¿te atreves a utilizar el método de inmersión en casa?


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