
Como buen amante del café, sabes que existen múltiples formas para disfrutar de tu bebida favorita aún durante el verano e, incluso, utilizarla para refrescarte mientras te deleitas en su sabor.
Hoy queremos enfocarnos en el café de infusión en frío o Cold Brew, de cuya receta base e historia ya te hemos hablado anteriormente en Arte y Grano. Queremos ir más allá y ofrecerte nuevas ideas para que experimentes durante tus tardes de verano y te refresques con una deliciosa bebida fría de café.
Como ya te hemos comentado anteriormente, el cold brew es una bebida de café infusionado en agua fría que da origen a una bebida más dulce, menos ácida, de mayor carga de cafeína y con diversos matices de sabor que no conseguirás mediante un proceso de extracción en caliente. Lo mejor, es que sus matices de sabor permiten experimentar con ingredientes extras para obtener diversas bebidas. Por ello, hoy son muchas las cafeterías de especialidad que ofrecen su propio Cold Brew, añadiendo especias, cítricos o siropes que enriquecen el sabor final de la bebida.
Elige entre las siguientes ideas que te obsequiamos y atrévete a experimentar con tu café Cold Brew.
Cold Brew con Tónica
Esta combinación, ideal para las tardes de verano, es una de las presentaciones de Cold Brew más solicitadas en bares y restaurantes. Toma en cuenta que para realizarla en casa lo ideal es elegir una tónica neutra.
Necesitarás:
- 150 mililitros de Cold Brew
- 100 mililitros de tónica
- Rodaja de limón
- Cubitos de hielo
Vierte en un vaso los 150 mililitros de café Cold Brew junto a los 100 mililitros de tónica. Toma en cuenta que la tónica ayudará a resaltar las notas del café, por lo que puedes jugar con la cantidad a agregar y reducirla o aumentarla hasta obtener un resultado perfecto para tu paladar.
Agrega los cubos de hielo y decora con una rodaja de limón. Disfruta.
Cold Brew con leche de Almendras
Esta combinación se enriquece perfectamente de los sabores y texturas de ambos ingredientes para dar como resultado una bebida similar al Baileys.
Necesitarás:
- 100 mililitros de bebida de almendra
- 150 mililitros de Cold Brew
- Canela en polvo (Opcional)
- Cacao en polvo (Opcional)
- Jarabe de arce (Opcional)
- Cubitos de hielo
Vierte en un vaso los 150 mililitros de Cold Brew junto a la leche de almendras y los cubitos de hielo. Recuerda que puedes aumentar la cantidad de tu café de infusión en frío o de la bebida vegetal, dependiendo de la intensidad de sabor que prefieras.
Si quieres potenciar el sabor y la textura de tu bebida puedes endulzarla añadiendo una cucharada de jarabe de arce y decorar mezclando una cucharada de cacao en polvo y una pizca de canela, espolvorea por encima y disfruta.
Cold Brew con agua de coco
Perfecto para iniciar tu día, sobre todo cuando te espera una jornada demandante.
Necesitarás:
- Cubitos de hielo
- 100 mililitros de agua de coco
- 50 mililitros de Cold Brew
Mezcla 100 mililitros de agua de coco con 50 mililitros de Cold Brew. Si deseas una presentación especial puedes agregar una lámina de coco al vaso.
Cold Brew con naranja
Esta preparación es más larga y debes iniciarla desde el proceso de infusión.
Necesitarás:
- 100 gramos de café tostado medio y molienda gruesa
- 1 litro de agua
- 1 naranja en rodajas
Pon el café molido en un recipiente de vidrio, agrega el agua y las rodajas de naranja. Cierra bien y lleva al refrigerador. Deja infusionar durante unas 8 horas.
Pasado el tiempo de infusión, filtra la bebida para retirar los restos de café y las rodajas de naranja.
Agrega nuevamente agua hasta completar un litro completo. Servir.
Cold Brew con limón
Otra variante para disfrutar de tu Cold Brew con notas cítricas.
Necesitarás:
- Cubitos de hielo
- 300 ml de cold brew
- 20 ml de zumo de limón, recién exprimido
Para esta receta es posible que necesites hacer varias pruebas hasta dar con la proporción adecuada entre Cold Brew y zumo de limón, para tu paladar.
Solo debes mezclar el café y el zumo en un vaso con algunos cubitos de hielo.
El Cold Brew es una forma original de disfrutar de tu café y puedes experimentar con él añadiendo diversos zumos cítricos como los que ya te hemos indicado en estas recetas, o combinarlo con zumo de manzana o de piña. También queda genial con licores dulces y amargos, especias como el jengibre, el chile, el cacao, siropes de frutos secos, edulcorantes naturales como la miel o el agave, e incluso agua mineral con gas para aportarle un toque salado a tu bebida.
