Se puede viajar solo con los sentidos y preparar un café con técnicas específicas, propias de una determinada cultura, es muestra inequívoca de esta afirmación.
Por ello, en Arte y Grano, queremos ayudarte a viajar utilizando solo tu gusto y olfato. Te aseguramos un delicioso viaje a las tierras del imperio otomano y con ello una aproximación a su cultura con un café turco hecho en casa.
La técnica para preparar este café a la turca es simple y ofrece buenos resultados, siempre que cuides los tiempos de preparación y elijas un buen grano de variedad arábica. Seguro se convertirá en una técnica de preparación de café que aporte variedad y diversidad de gustos a tu momento favorito del día, tu #coffeTime.
Tradicionalmente, el café turco se prepara controlando el hervor de los posos de café en arena caliente. Sin embargo, para esta preparación casera nos saltaremos el uso de la arena y lo prepararemos directamente al fuego. Necesitarás un Cezve tradicional, o en su defecto un cazo metálico pequeño.

Ingredientes:
- Café recién molido (molienda muy fina, similar a la textura del azúcar glasé)
- Agua
- Azúcar (opcional)
Vierte en el Cezve 60 ml de agua por cada taza a preparar. Añade 60 gr de molienda por taza (equivale a una cucharilla de té) y agrega azúcar al gusto, si lo deseas. Lo usual es disfrutar del café turco sin azúcar, en lo que se conoce como “estilo nacional”, o “el auténtico café de los hombres”.
Remueve bien y lleva a fuego lento. Observarás como se va formando una espuma que crece justo antes de que rompa a hervir. Retira del fuego de forma inmediata y deja reposar un instante, justo el tiempo suficiente para retirar la espuma formada en su superficie con ayuda de una cucharilla y depositarla en las tazas.
Lleva de nuevo al fuego hasta que vuelva a hervir, retira de inmediato y sirve el café en las tazas. Viértelo lentamente y con cuidado para evitar que la espuma desaparezca.
También puedes agregar una cucharada de agua fría al café para ayudar a precipitar los posos antes de servirlo.
Si lo deseas puedes disfrutar otras variedades del café turco, añadiendo especias como canela, cardamomo, jengibre o clavos antes de que hierva.
Es habitual servirlo junto a un vaso de agua fría, para aclararse la boca de otros sabores antes de disfrutar del café. Así se puede sentir mejor todo su gusto. El agua también ayudará a limpiar los posos de café que puedan pasar a la boca durante la degustación.
Para potenciar la experiencia, puedes disfrutar de tu café turco en casa junto a algunos dulces como los que encontrarás en nuestra sección de recetas.

