Como auténticos amantes del café, sabemos que son muchas las variables implicadas en la calidad final de la taza que disfrutamos. La variedad, tipo de cultivo y el proceso de tostado son de gran importancia; sin embargo, un mal molido puede estropear un lote entero de grano de buena calidad.
Para cuidar la calidad final de nuestra bebida favorita, es recomendable contar con un molino de café, o molinillo de café, en casa. Un dispositivo especialmente diseñado para moler los granos de café tostado, convirtiéndolos en polvo para ser utilizado durante el proceso de infusión o filtrado de la bebida.
Aparición del molinillo de café
El molino o molinillo de café es un aparato tan antiguo como la bebida. Junto con el descubrimiento del proceso adecuado para hacer consumibles las semillas de las bayas del cafeto, se hizo evidente la necesidad de contar con una herramienta que permitiese la destrucción de los granos hasta convertirlos en polvo para poder infusionarlos. Así, el primer método utilizado fue el uso de un mortero, donde los granos tostados eran golpeados hasta reducirlos en tamaño, lo que con regularidad se convertía en una tarea larga y tediosa.
Más adelante, en el siglo XVI, con la llegada del café a Europa y la creciente popularidad de su consumo, se adaptaron los molinos de especias para moler los granos de café con mayor facilidad. Sin embargo, no fue hasta del siglo siguiente cuando comenzaron a aparecer los primeros molinos especialmente diseñados para moler los granos de café. Estos consistían en un diseño simple creado a partir de un cilindro, a menudo ricamente adornado, que ocultaba en su interior un mecanismo compuesto por un eje vertical y una rueda estriada que giraba gracias a una manivela ubicada en la parte superior del cilindro. Un mecanismo que se convirtió en el padre de los molinillos de café actuales.
Molinillos de café en la actualidad
Hoy en día los molinos de café han evolucionado hasta encontrarse en el mercado molinos manuales y eléctricos; diseñados tanto para un uso doméstico como para su uso en restauración, lo que permite moler granos rápidamente justo antes de su consumo y así obtener un café con mejor sabor y aroma que el obtenido de los pre-molidos presentes en el mercado. Una vez molido el café envejece rápidamente y pierde con el tiempo sus propiedades organolépticas, para retardar este proceso se debe guardar el café molido de forma adecuada y consumirlo enel menor tiempo posible.
Tipos de molinos de café
Molinillos manuales: Funcionan a la perfección con métodos de filtrado o de goteo y suelen ser los dispositivos más pequeños, silenciosos y económicos del mercado. Se activan mediante la acción manual del usuario, quien al hacer girar una manivela pone en funcionamiento el mecanismo interno del dispositivo que hace pasar los granos de café entre una placa moleteada y un asiento troncocónico que tritura los granos de forma uniforme.

Molinillos eléctricos: Cuentan con motor y se dividen en molinillos eléctricos de cuchillas y molinillos eléctricos de muelas o fresa.
Los molinillos de cuchillas muelen el grano mediante la acción de una cuchilla de doble punta que al girar a gran velocidad tritura todo con lo que entra en contacto. Son molinos que ofrecen una molienda rápida, pero poco homogénea, con trozos gruesos y polvo muy fino a la vez, lo que influye en la calidad final de la taza. Suelen ser los molinos menos recomendados.
Los molinillos de muelas o fresa, suelen ser los favoritos en las cafeterías o establecimientos de café de especialidad. Funciona con la unión de dos piezas superpuestas que giran en direcciones opuestas, lo que prensa y tritura los granos de forma uniforme, ofreciendo una taza más equilibrada. Además, este tipo de molinos de café permiten elegir entre diversos grados de molido y ajustarlos según se necesite.
Dependiendo de las necesidades y del espacio disponible, también se pueden encontrar cafeteras automáticas con molino integrado. Suelen ocupar más espacio y ser más costosas, aunque ofrecen practicidad al poder ser programas con antelación y permiten ajustar el nivel de molido y la intensidad de la preparación.

Para elegir entre los diversos tipos de molinillos de café que existen, o incluso decidirte por una cafetera automática con molinillo, debes tomar en cuenta tus necesidades de consumo.
¿Sueles disfrutar de diversos tipos de café, variando el método de filtrado o extracción cada vez? Un molino de muelas sería ideal para ti, al ofrecerte diversos grados de molienda con resultados de alta calidad.
¿Te gusta disfrutar de tu café preparado en cafetera italiana? Quizás un molinillo manual sea el indicado en tu caso.

