Una taza es más que un simple contenedor para nuestra bebida favorita. Más allá de las preferencias subjetivas o estéticas que nos puedan hacer preferir un tipo de taza u otro, cada una responde a una serie de características que le hacen ideales para disfrutar cafés específicos; se trate de un café solo, un cortado, un espresso o incluso de un café con hielo.
Sigue leyendo y descubre cuáles criterios considerar para elegir la taza correcta para cada ocasión. Porque el material, grosor, tamaño e incluso la forma de la taza afecta la percepción de las características organolépticas del café que contiene…
Según el material
A la hora de comprar tazas de café para tu hogar, comprobarás que existen tantas opciones de materiales o tamaños que puedes terminar aturdido al momento de realizar la elección. Lo cierto es que si solo hablamos de materiales podemos encontrar tazas de cerámica, porcelana, vidrio, metal, o incluso plástico. La elección final siempre quedará a discreción del consumidor y para ello es bueno conocer las características o ventajas de cada material.
– Cerámica: Suele ser un material muy utilizado por su buena conservación del calor. Es característico en tazas tipo Mugs (grandes, pesadas, con bordes gruesos y diseños o patrones pintados y llamativos).
Su tamaño, cerca de 10 cm, las hace ideal para disfrutar café de filtro, café americano o café con leche.
– Porcelana: se trata del material ideal para disfrutar del café. Soporta cambios bruscos de temperatura, neutraliza tanto olores como sabores y conserva muy bien el calor.
Se pueden encontrar tazas de porcelana pequeñas, especiales para disfrutar de Café espresso, con una capacidad que no excede los 60 ml, y con diseños que varían entre recto, cónico o de trompeta.
También se pueden encontrar en tamaños más grandes con capacidades de hasta 200 ml, especiales para el capuccino, café latte o el café con leche.
Al ser un material que conserva muy bien el calor, suelen venir acompañadas de platos que ayudan a repartir el calor de la bebida y que se enfríe más rápido.
– Vidrio: en el caso del vidrio, las tazas suelen obedecer a motivos más estéticos que prácticos, ofreciendo contenedores agradables a la vista que permiten admirar el contenido de la taza, Ideales para bebidas combinadas como el café helado o cocteles fríos a base de café. Su desventaja es que suele ser un material delicado que pierde calor rápidamente, por lo que suele ser el material ideal para disfrutar café en verano, cuando preferimos que la bebida enfrié más rápido, pero no así en estaciones más frías.
En el apartado de las tazas de vidrio, también se pueden encontrar de borosilicato, un tipo de cristal más resistente a la manipulación y las altas temperaturas. Ofrece tazas de aspecto elegante con los que puedes encantar a tus invitados y con una mejor resistencia al calor.
– Acero: desde hace décadas el acero se ha hecho presente en la fabricación de tazas y otros elementos de cocina en la forma de acero esmaltado, también conocido como peltre o acero vitrificado. Un material altamente resistente, capaz de resistir temperaturas de hasta 400° sin daños. Al ser un material no poroso, no absorbe olores, ni sabores de los líquidos consumidos previamente.
También se pueden encontrar tazas de acero inoxidable, de uso más reciente gracias a la popularidad de este material en la decoración de interiores. Es un material que conserva muy bien el calor, aunque no puede aislarlo en su interior, por lo que una mala manipulación puede causar quemaduras.
Cómo debe ser la taza de café ideal
Ahora que conoces los diversos materiales en los que pueden estar fabricadas las tazas de café, necesitas conocer algunas características comunes para tener en cuenta a la hora de elegir la taza adecuada, porque cada elemento del diseño afecta la calidad final de la bebida a consumir.
– Color: Un estudio realizado en Australia determinó que el café servido en una taza blanca es más fuerte y amargo que en una taza de vidrio; mientras que el café en una taza transparente o de color azul se percibe más dulce.
– Fondo: las tazas de fondo redondo sellan la bebida en su interior, ayudando a la conservación de aromas y sabores, mediante la formación de una buena crema; además dejan fluir la bebida con facilidad, evitando la rotura de la crema.
– Boca angosta: permite una mejor concentración de la crema del café evitando que se rompa rápidamente.
– Cuerpo interior: las tazas cuyo cuerpo interior tiene forma de cono invertido permiten una mejor concentración del café y potencian sus características de sabor y aroma.
– Grosor: las tazas ideales son aquellas fabricadas con un groso de doble capa, ya que concentran mejor la temperatura en su interior y evitan el traspaso del calor al exterior.
– Tamaño: el tamaño de la taza para disfrutar café en casa puede variar dependiendo de los gustos personales del consumidor. Sin embargo, cada bebida tiene un tamaño específico recomendado para garantizar un mejor disfrute:
| Tipo de café | Capacidad de la taza |
| Espresso | 60-80 ml |
| Café largo | 100-220 ml |
| Latte | 240-300 ml |
| Cappuccino | 200-300 ml |
| Mugs | 250-500 ml |
A excepción de las tazas tipo Mugs, el tamaño ideal de las asas es aquel que solo permita que las yemas de los dedos se encuentren para garantizar un buen agarre, sin riesgos de quemaduras al tener contacto con el cuerpo de la taza.

Y… ¿Café en vasos?
¡Sí! El café también puede disfrutarse en vasos, con capacidades que pueden ir desde los 300 ml hasta los 400 ml. Lo ideal es que sean de materiales como el borosilicato, puesto que los vasos de vidrio pierden fácilmente el calor y sin menos resistentes al uso diario.
Existen muchos defensores del café en vaso que alegan que de esta forma se disfruta de una bebida más elegante, al permitir ver el interior de la bebida con sus diferentes capas y matices de color, en el caso de bebidas combinadas.
Sin duda, al elegir entre las muchas opciones para disfrutar de tu café en casa, lo ideal siempre será contar con tantas tazas como bebidas de café puedes preparar, para así garantizar que el recipiente siempre permita realzar y disfrutar las notas adecuadas de cada bebida.

