En el mundo del café existen diversas etiquetas y categorías que hablan del origen, características y calidad del producto a consumir; una de ellas es la etiqueta gourmet que identifica a un café de alta calidad, que se diferencia de otros tipos por sus excepcionales características organolépticas.

En Arte y Grano ya te hemos hablado de otro tipo de café, el café orgánico, un café de cuidadoso cultivo, libre de químicos y de alta calidad; que en muchos casos suele utilizarse para la producción del café gourmet, siendo este último de una calidad superior, elaborado a partir de la variedad arábica por su mayor equilibrio entre sabor y aroma.

¿Cómo se obtiene un café gourmet?

Para que un café sea considerado gourmet debe reunir una serie de requisitos mínimos durante todo su proceso de producción, desde el cultivo y recolección hasta el tueste y empacado del producto final.

El café gourmet debe haber sido cultivado a la sombra, por encima de los 1.000 metros sobre el nivel del mar, en suelos ricos en nutrientes, a una temperatura de 20° C, sometido a vientos moderados y con una humedad adecuada.

La etapa de recolección debe ser manual, respetando los tiempos correctos de maduración del grano, donde se seleccionen únicamente las cerezas que han madurado completamente y se encuentren en un óptimo estado.

El proceso de tostado y la preparación del café gourmet inicia en la fase conocida como “desmucilaginar”, donde se retira el mucilago o miel de café del grano, mediante la introducción y agitación de los granos en agua durante horas hasta separar una sustancia viscosa del grano. Luego se procede al secado de los granos al sol, hasta que solo posean un 12% de humedad.

Durante el tueste, se debe conseguir conservar el aroma natural y los aceites del grano, resaltando las características únicas de cada subvariedad de café.  En cuanto al empaquetado, se debe realizar en bolsas herméticas que no permitan el paso de luz ni humedad, pero que le permita respirar al producto final para evitar su oxidación y que así pierda su calidad.

Dado su cuidada producción y características de alta calidad, el café gourmet suele tener un precio más alto que los cafés convencionales al tener sabores más delicados y completos que el café normal. Sin embargo, el café gourmet ofrece una experiencia sensorial única e inigualable para los amantes del café, al permitir disfrutar de una amplia gama de perfiles de sabor, que van desde las notas más suaves y florales, hasta los más intensos y achocolatados, con una producción cuidada y de alta atención en cada proceso que garantiza la calidad final del producto.

Cuéntanos, ¿has probado el café gourmet?


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